Domingo Día del Señor — 5º de Cuaresma

Primera lectura

Lectura del profeta Jeremías (31,31-34):
Mirad que llegan días –oráculo del Señor– en que haré con la casa de Israel y la casa de Judá una alianza nueva. No como la alianza que hice con sus padres, cuando los tomé de la mano para sacarlos de Egipto: ………Leer 1ª Lectura

Segunda lectura

Lectura de la carta a los Hebreos (5,7-9):

Cristo, en los días de su vida mortal, a gritos y con lágrimas, presentó oraciones y súplicas al que podía salvarlo de la muerte, cuando es su angustia fue escuchado…..

Evangelio del domingo

Lectura del santo evangelio según san Juan (12,20-33):

En aquel tiempo, entre los que habían venido a celebrar la fiesta había algunos griegos; éstos, acercándose a Felipe, el de Betsaida de Galilea, le rogaban: «Señor, quisiéramos ver a Jesús.»…..Leer Santo Evangelio

Preparemos la Semana Santa ( 4 )

Sábado Santo

Día de la Semana Santa en el que la Iglesia Católica conmemora a Jesús en el sepulcro. El sábado Jesús yacía en su tumba para el desconsuelo de los apóstoles que estaban convencidos de que todo había acabado. Mientras tanto, su madre recordaba las palabras del Señor cuando predecía “Al tercer día resucitaré”. En este día tiene lugar una de las principales celebraciones religiosas de todo el año: la Vigilia Pascual, que se realiza luego de las 18:00 h. La Vigilia es la más grande y santísima noche del año, la celebración antigua más importante y más rica de contenido. En ella se vela para expresar que los fieles siguen en la espera, en la vigilancia y en la esperanza de la venida del Señor, del cumplimiento del nuevo y definitivo paso con él.

Es el día del silencio: la comunidad cristiana vela junto al sepulcro. Callan las campanas y los instrumentos. Se ensaya el aleluya, pero en voz baja. Es día para profundizar. Para contemplar. El altar está despojado. El sagrario, abierto y vacío.

 

 

 

Domingo de Resurrección

La Resurrección del Señor nos abre las puertas a la vida eterna, su triunfo sobre la muerte es la victoria definitiva sobre el pecado.

De acuerdo con los escritos cristianos, el Domingo de Pascua es el día en el cual Jesús salió de su sepulcro. Este hecho es fundamental para el cristianismo. La historia cuenta que en cuanto se hace de día, tres mujeres van al sepulcro donde Jesús estaba enterrado y ven que no está su cuerpo. Un Ángel les dice que ha resucitado. Van donde está la Virgen con los Apóstoles y les dan la gran noticia. Mientras tanto, Pedro y Juan corren al sepulcro y ven las vendas en el suelo. El desconsuelo que habían tenido la noche anterior se transforma en un júbilo general. Rápidamente lo transmiten a los demás Apóstoles y discípulos y todos permanecen con la Virgen en espera del gran momento de volver a encontrarse con el Señor.

Fueron los primeros cristianos quienes transformaron la celebración de la Pascua judía en la fiesta cristiana de la resurrección de Jesús de Nazaret, celebrada el domingo siguiente a la luna llena, posterior al equinoccio de primavera (21 de marzo).

Esta fiesta determina además el calendario móvil de otras fiestas, incluidas entre ellas la Ascensión (la subida de Jesús al cielo) que se celebra 40 días después y el Pentecostés, 10 días después de la Ascensión

18 de Marzo — Domingo de Cáritas

Este próximo Domingo  todos celebraremos la  Eucaristía unidos en una misma fe, y sabiendo que Dios Padre está aquí, en medio de nosotros, reunidos en su nombre. Dios está siempre presente, en medio de la vida, en la alegría y en el pesar, animando y empujando todo esfuerzo liberador de las personas. Jesús nos dice que entre los hermanos debemos corregimos y perdonarnos, para sentirnos apreciados y poder así salir de nuestras oscuridades. Para perdonar y sentirse perdonado hace falta mucha humildad y sencillez, mucha apertura al amor y decisión de cambio: a todo esto nos ayuda Jesús, que también nos dice que el amor a los demás es lo más importante, que debemos querer a los otros como a nosotros mismos. Hoy es “Domingo de Cáritas”. Pongamos en el centro de nuestra celebración a las familias necesitadas de nuestra comunidad y a los miembros del equipo de Cáritas Parroquial, que en nombre de todos acogen, consuelan y ayudan a esas familias. Que la Eucaristía, presencia de Jesús y alimento de nuestra vida, nos ayude a vivir en el amor que Dios nos regala.