LA SAGRADA FAMILIA


El 30 de diciembre celebramos la fiesta de la Sagrada Familia

La Sagrada Familia de Nazaret, cuya fiesta se celebra este domingo, 30 de diciembre, nos sirve de modelo de la auténtica familia. Podemos decir que en la familia experimentamos y aprendemos lo mejor de la vida. La verdad de la persona comienza a conocerse y a desarrollarse en la familia.
Las distintas facetas de amor, como es el amor conyugal, paterno-filial, fraternal, se vive claramente dentro de la familia. La autenticidad de la persona se transmite a través de la familia

El mismo Jesús, a través de la familia, recuerda al mundo la dignidad del amor y la belleza de la vida familiar. La familia es el primer modelo de vida en comunidad con que nos encontramos al nacer. Es una célula social rica y plural, puesto que se compone de individuos de edad y sexo diferentes, que además pueden asumir posturas diferentes ante una misma situación

Todos los miembros de la familia se convierten en modelos vivos de comportamiento. Los vínculos afectivos que unen al individuo con la familia favorecen el desarrollo de actitudes positivas. El ser humano observara todas las actuaciones que se producen en el seno de la familia y las aplicará él mismo en otros ámbitos. Amar a la familia porque en ella y de ella hemos recibido lo mejor que tenemos.

 

Felicitación de nuestro párroco

Queridos hermanos y hermanas:

En estas fechas tan importantes para todos nosotros, pues celebramos el gran Misterio del Nacimiento del Niño Dios, quiero dirigirme a vosotros para desearos una feliz Navidad y para animaros a que en estos días de encuentro familiar y de tradiciones busquemos también el encuentro con Dios, que es el que le da el verdadero sentido a lo que celebramos en estos días.

Busquemos tiempo para la oración, para visitar los belenes que se han montado en nuestros templos, y para unirnos a las celebraciones litúrgicas de estos días. Dios se ha hecho pequeño siendo el más grande, Dios ha hecho su templo para habitar junto a nosotros, un templo de carne y hueso, lleno de humanidad, pero al mismo tiempo nos trae la salvación.

En estos días de Navidad, oremos por la paz y hagamos que este presente donde nos encontremos. Oremos por las familia y las personas que lo están pasando mal por cualquier circunstancia. Oremos por los cristianos que se sienten perseguidos por su fe en Jesucristo. Oremos por los que otros años nos acompañaron y dejaron este mundo. 

Compartamos  con los que tienen menos y así todos podamos celebrar estas Fiestas con la mayor dignidad. No miremos hacia otro lado cuando gente cercana a nosotros pasa por verdaderas dificultades. Disfrutemos de la familia y de la amistad, sin dejar de hacer el bien.

Que Dios nazca en nuestros corazones para llenarnos de santidad.

Feliz Navidad.

Vuestro Párroco

Francisco del Rey