Carta de nuestro Párroco: Es domingo, DÍA DEL SEÑOR y los templos cerrados. EN TIEMPOS DIFÍCILES, TIEMPO DE ESPERANZA

Es domingo, DÍA DEL SEÑOR y los templos cerrados. EN TIEMPOS DIFÍCILES, TIEMPO DE ESPERANZA

Es domingo, DÍA DEL SEÑOR y los templos cerrados. Que pasa ahora? No hay Misa? No cumplo con mi devoción y………..

Una de las cosas más seguras en nuestro caminar es que el sufrimiento llega a nuestra vida. Sea por una enfermedad, nuestros propios defectos o pecados, de personas que amamos, divorcios, muerte,  malos entendidos, etc., los momentos difíciles están siempre a nuestra puerta.

Esto a veces nos lleva a tiempos en los que sentimos que todo se complica que todo va a peor y ya no hay esperanza. Pero por la gracia y misericordia del Señor, podemos tener la certeza de una esperanza real a través de estas temporadas de dificultad y dolor.

Estamos viviendo estos días unos acontecimientos de incertidumbre, de temor y porque no de miedo.

Las noticias son alarmantes y las decisiones de los gobernantes estrictas y duras. Entre ellas los cierres de los templos y ahora que hago yo sin la Misa del domingo?

Pues queridos hermanos, la respuesta es muy sencilla. Bien es cierto que debemos cumplir con el precepto de asistir a Misa pero esta situación que estamos pasando es muy extraordinaria.

Pero ¿qué hacer si no se tiene al alcance la verdadera Misa?  «Profundicemos en nuestro propio conocimiento de la fe católica,  en unión  a los miembros de nuestra familia fomentemos la  fe mediante la palabra y el ejemplo, hacer todo lo posible para mantenernos alegres frente a la adversidad y poner todo en las manos de Dios «.

El Señor está con nosotros y siempre nos acompaña, es por ello que podemos dirigirnos a Él en toda ocasión y ante la imposibilidad de asistir al templo en esta causa extraordinaria “habla con Él en tu casa, reza por todos y cada uno de las personas que están sufriendo, por las personas enfermas e invoca a María Madre de Dios pero también Madre nuestra para que a través de su intercesión los sufrimientos se alejen.

Quiero compartirte algunas cuestiones sobre esa ESPERANZA que podemos tener en medio de las dificultades:

La esperanza verdadera se da cuando realmente hay una verdadera salvación. Tener esperanza en Cristo nos da consuelo en medio de los sufrimientos en esta vida presente.

  • “Bendito sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, quien según su gran misericordia, nos ha hecho nacer de nuevo a una esperanza viva, mediante la resurrección de Jesucristo de entre los muertos”, 1 Pedro 1:3.

La esperanza en medio de esos tiempos difíciles solo puede venir de una relación de meditación de la Palabra y la oración, que va llevando gradualmente a una obra santificadora que produce paciencia, gozo, y perseverancia.

  • “Por tanto no desfallecemos, antes bien, aunque nuestro hombre exterior va decayendo, sin embargo nuestro hombre interior se renueva día en día”, Corintios 4:16.

La esperanza que experimentamos viene de poder entender la soberanía del Señor en nuestra vida. Él hace lo que quiera y todos sus designios son siempre buenos.

  • “Por el Señor son ordenados los pasos del hombre, y el Señor se deleita en su camino”, Salmos 37:28.

La esperanza en medio del sufrimiento,  tiene un propósito. El  Señor hará que obre para bien, y especialmente para nuestra santificación. Recordemos que Él quiere formar la imagen de Cristo en nosotros.

  • “Y sabemos que para los que aman a Dios, todas las cosas cooperan para bien, esto es, para los que son llamados conforme a su propósito”, Romanos 8:28.

La esperanza no se basa en sentimientos que podamos tener en medio de los tiempos difíciles, sino en lo que Dios es y ha prometido. Cada dificultad puede ser un medio para glorificar al Señor, sabiendo que nuestro carácter será probado para producir en nosotros esperanza.

  • “Por tanto, habiendo sido justificados por la fe, tenemos paz para con Dios por medio de nuestro Señor por medio de quien también hemos obtenido entrada por la fe a esta gracia en la cual estamos firmes, y nos gloriamos en la esperanza de la gloria de Dios. Y no solo esto, sino que también nos gloriamos en las tribulaciones sabiendo que la tribulación produce paciencia, y la paciencia, carácter probado, y el carácter probado, esperanza, y la esperanza no desilusiona porque el amor de Dios ha sido derramado en nuestros corazones  por medio del Espíritu Santo que fue dado”, Romanos 5:1-5.

VIVAMOS ESTE TIEMPO DE DIFICULTAD CON VERDADERA ESPERANZA

Vivir con esperanza en medio de tiempos difíciles solo se logra cuando podemos pensar con fe acerca de la situación que estemos viviendo. Además, debemos entender que lo que estamos pasando nos ayudará en un futuro a poder consolar a aquellos que están pasando por situaciones similares. Muchas veces perdemos de vista que Dios nos está preparando para ser de consolación a aquellos que están a nuestro alrededor.

Cuando entendemos estas verdades, nuestro enfoque cambia en medio de la aflicción y el sufrimiento. Cobra un sentido más real porque sabemos que Dios puede usarlo para glorificarse en nuestras vidas y las de los demás.

Si te has sentido abandonado en medio del sufrimiento, cobra ánimo y recuerda las palabras del Salmo 46: “Dios es nuestro amparo y fortaleza, nuestro pronto auxilio en las tribulaciones”.

DOMINGO DÍA DEL SEÑOR – 3º DE CUARESMA

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Domingo, 15 de marzo de 2020 – 3º de Cuaresma

El culto no pasa de ser un folklore si no se fundamenta en un real amor a Dios que se manifieste primeramente en el amor a nuestros prójimos, sobre todo a los que sufren. Es de esperar que esta Cuaresma nos convirtamos a adorar a Dios en espíritu y en verdad, en nuestros hermanos y hermanas que sufren.

Primera lectura

Lectura del libro del Éxodo (17,3-7):

En aquellos días, el pueblo, torturado por la sed, murmuró contra Moisés: «¿Nos has hecho salir de Egipto para hacernos morir de sed a nosotros, a nuestros hijos y a nuestros ganados?»…..

Segunda lectura

Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Romanos (5,1-2.5-8):

Ya que hemos recibido la justificación por la fe, estamos en paz con Dios, por medio de nuestro Señor Jesucristo. Por él hemos obtenido con la fe el acceso a esta gracia en que estamos: y nos gloriamos, apoyados en la esperanza de alcanzar la gloria de Dios…..

Evangelio

Lectura del santo evangelio según san Juan (4,5-42):

En aquel tiempo, llegó Jesús a un pueblo de Samaria llamado Sicar, cerca del campo que dio Jacob a su hijo José; allí estaba el manantial de Jacob. Jesús, cansado del camino, estaba allí sentado junto al manantial. Era alrededor del mediodía…….

DISPOSICIONES DE URGENCIA DEL ARZOBISPO DE OVIEDO ANTE EL AGRAVAMIENTO DEL CORONAVIRUS COVID-19

La espiral creciente en el contagio del coronavirus Covid-19 hace que tengamos que salir al paso de los nuevos escenarios que piden una responsable y urgente nueva toma de decisión. En comunidades como la de Madrid, el crecimiento exponencial en sólo unas horas está siendo del 92%. En Asturias superamos ya el 55%, y va en aumento.

Ante esta emergencia, y tras hablarlo con el Sr. Presidente del Gobierno del Principado y el Consejero de Salud, aplicamos lo que, en las disposiciones de la Consejería de Salud publicadas con carácter de urgencia en el BOPA en la noche de ayer, 13 de marzo, dicta como medidas extraordinarias de salud pública en relación a establecimientos públicos.

Se me aclaró que inicialmente se refería a centros religiosos con actividades catequéticas y pastorales, pero lo hago extensivo a todos los templos parroquiales, iglesias y capillas.

 

Disposiciones

 

  1. Hasta nuevo aviso quedarán cerrados todos los templos parroquiales, iglesias y capillas, no pudiendo tener celebraciones sacramentales ni actos de piedad con personas que libremente tengan acceso.
  2. Igualmente, quedan suspendidos, por el momento, los calendarios litúrgicos con las diversas celebraciones previstas para la cuaresma y la semana santa en todas nuestras iglesias. Llegada la semana santa, daríamos alguna indicación si procediese.
  3. Se extiende esta decisión a toda otra celebración sacramental (rito del matrimonio, bautizos, primeras comuniones, confirmaciones y penitencia comunitaria). Así será hasta que juzguemos que se puedan reemprender sin riesgo en la salud pública la normalización de estos importantes momentos de la vida cristiana.
  4. Respecto de los funerales y exequias se aplica la misma restricción en las iglesias y demás templos. Se procederá, lógicamente, al entierro del difunto con alguna sencilla oración, pero se pospondrá el funeral en la iglesia para más adelante.
  5. Los sacerdotes estarán disponibles para atender ministerialmente en estos difíciles momentos al pueblo que se les ha confiado. A puerta cerrada, se les invita a celebrar diariamente la Santa Misa en privado o con algunas pocas personas de su elección, como ayer indicaba la nota de la Conferencia Episcopal, ofreciendo al Señor lo más grande que Él pone en nuestras manos con el memorial de su amor redentor.
  6. Estas medidas, que en tan sólo en un día señalan el agravamiento del problema, son una llamada a cuidarnos, a vivir responsablemente su significado y colaborar con el conjunto de la sociedad para no complicar más las cosas y atajar la pandemia, secundando cuanto desde las autoridades sanitarias y nuestras normativas diocesanas estamos indicando. Hay que evitar, absolutamente, el constituirse en intérpretes arbitrarios que aplican sus tiempos, sus dictámenes, sus miedos y cautelas, y más bien seguir lo que las autoridades sanitarias y las diocesanas estamos indicando.
  7. Por último, es una llamada a la oración en este tiempo de prueba profunda. Es el desierto cuaresmal que no habríamos imaginado, pero en él se nos invita a confiar en el Señor que siempre nos acompaña y sostiene nuestra esperanza. Es momento de rezar en familia el Santo Rosario a la Santísima Virgen María, de leer el Santo Evangelio de estos días, de pedir por los enfermos y por cuantos como profesionales de la salud están en primera línea, de encomendar también a los fallecidos por esta inesperada pandemia. Ni Dios ni nuestra esperanza pueden entrar en cuarentena.

 

Gracias por vuestra comprensión y por la fraterna docilidad a estas disposiciones. Con todo mi afecto y mi bendición.

+ Fr. Jesús Sanz Montes, ofm

Arzobispo de Oviedo

14 marzo de 2020