DOMINGO DÍA DEL SEÑOR – 5º DEL TIEMPO ORDINARIO

PINCHA EN LA IMAGEN Y ACCEDE AL TEXTO COMPLETO DE LAS LECTURAS

Domingo Día del Señor – 5º del Tiempo Ordinario – 06 febrero 2022

Todos somos llamados a ser profetas y pescadores de hombres

La Palabra de Dios es más eficaz que nuestras propias razones para no echar las redes en el agua, en la vida, en la familia, entre los amigos, en el trabajo… y seremos profetas, y seremos pescadores.

Primera lectura

Lectura del libro de Isaías (6,1-2a.3-8):

El año de la muerte del rey Ozías, vi al Señor sentado sobre un trono alto y excelso: la orla de su manto llenaba el templo.
Junto a él estaban los serafines, y se gritaban uno a otro diciendo:
«¡Santo, santo, santo es el Señor del universo, llena está la tierra de su gloria!»…….

Segunda lectura

Lectura de la primera carta de san Pablo a los Corintios (15,1-11):

Os recuerdo, hermanos, el Evangelio que os anuncié y que vosotros aceptasteis, en el que además estáis fundados, y que os está salvando, si os mantenéis en la palabra que os anunciamos; de lo contrario, creísteis en vano………….

Evangelio

Lectura del santo evangelio según san Lucas (5,1-11):

En aquel tiempo, la gente se agolpaba en torno a Jesús para oír la palabra de Dios. Estando él de pie junto al lago de Genesaret, vio dos barcas que estaban en la orilla; los pescadores, que habían desembarcado, estaban lavando las redes………

PINCHA AQUI Y ACCEDE AL TEXTO COMPLETO DE LAS LECTURAS…..

Pongamos ¡luz! sobre la “polémica” de las inmatriculaciones

Pongamos ¡luz! sobre la “polémica” de las inmatriculaciones

Durante los últimos días nos encontramos con noticias y abundantes titulares informativos pidiendo reiteradamente que la Iglesia debiera “devolver” bienes que había inmatriculado como suyos “indebidamente”.

 

¿Pero qué es la “inmatriculación” y por qué la Iglesia ha inmatriculado bienes?

La “inmatriculación” es un mecanismo extraordinario de certificación ideado para facilitar la inscripción de propiedades a instituciones centenarias como la Iglesia católica y algunas administraciones públicas, y recogido en el artículo 206 de la Ley hipotecaria 1998-2015. En este contexto de la Ley la Iglesia procedió a registrar todos aquellos bienes que hasta entonces no había sido posible registrar, aunque eran bienes pertenecientes a la Iglesia desde siempre.

El director de la oficina de información de la CEE, José Gabriel Vera, explica el informe que ha realizado la Iglesia española.

INFORME SOBRE BIENES INMATRICULADOS POR EL ART. 206 DE LA LEY HIPOTECARIA DE 1998 A 2015 (Conferencia Episcopal)

La Conferencia Episcopal Española ha hecho público el libro con el análisis que ha realizado la Iglesia sobre el listado de bienes inmatriculados entre 1998-2015 que el Gobierno entregó al Congreso. Tras este estudio, la CEE ha informado al Gobierno de aproximadamente un millar de errores en la adjudicación de propiedad a la Iglesia, pues no consta que estén inmatriculados a su nombre.

En el contexto del diálogo con el gobierno, este estudio se ha realizado a través de las consultas realizadas a las diócesis. Dicho análisis ha consistido en la catalogación de los bienes, su división por diócesis y verificación de los procesos de inmatriculación en cada uno de los bienes mencionados.

Pincha en los enlaces y accede los informes de la  .

PINCHA AQUI Y ACCEDE AL TEXTO DEL INFORME DE LA CONFERENCIA EPISCOPAL ESPAÑOLA

 

PINCHA AQUI Y ACCEDE AL TEXTO COMPLETO DE ¿Debe la Iglesia devolver bienes?

Caminando juntos: Jornada de la Vida Consagrada – 2 de febrero de 2022

Caminando juntos: Jornada de la Vida Consagrada – 2 de febrero de 2022

«Caminando juntos». Este es el lema con el que la Iglesia celebra el 2 de febrero la Jornada de la Vida Consagrada, coincidiendo con la fiesta de la Presentación del Señor.

Con este lema, los consagrados se unen al camino sinodal que se inició en octubre de 2021 y que culminará en octubre de 2023. Así, los obispos de la comisión episcopal para la Vida Consagrada invitan en su mensaje para esta Jornada «a caminar juntos» desde la consagración, la escucha, la comunión y la misión.

«Mientras avanzamos en el camino sinodal -escriben los obispos- damos gracias a Dios por el don de la vida consagrada que enriquece a la Iglesia con sus virtudes y carismas y le muestra al mundo el testimonio alegre de la entrega radical al Señor».

¿CUÁL ES EL MENSAJE DE LOS OBISPOS?

En el mensaje para este año, los obispos explican que el lema «La vida consagrada, caminando juntos», evoca a volver la mirada al mismo Jesús «que se proclamó «camino, verdad y vida» (Jn 14, 6)».

«Por una Iglesia sinodal: comunión, participación y misión» es el lema del Sínodo 2021-2023. Y los obispos, recuperando unas palabras de Benedicto XVI, recuerdan que «los consagrados son «buscadores y testigos apasionados de Dios» en el camino de la historia y en la entraña de la humanidad».

Para la vida consagrada, «la invitación a caminar juntos supone hacerlo en cada una de las dimensiones fundamentales de la consagración, la escucha, la comunión y la misión».

Caminar juntos en la consagración. Caminar juntos en la consagración, explican, «significa ser conscientes de la llamada recibida, la vocación compartida y la vida entregada. En el fondo, supone darse cuenta de que a Dios solo se le encuentra caminando».

También señalan que la convicción de que este tiempo sinodal es tiempo de gracia y tiempo del Espíritu ¡anima a todos los consagrados a fortalecer la consagración viviendo este momento como una oportunidad de encuentro y cercanía con Dios y los hermanos ¡.

Caminar juntos en la escucha de la Palabra de Dios. Respecto al segundo aspecto, caminar juntos en la escucha de la Palabra de Dios, matizan que «este camino común para encontrar a Dios solo se puede hacer desde la escucha». «Agudizar el oído para escuchar al Espíritu, a los hermanos con los que se comparte la vida y a la humanidad herida con sus gozos y tristezas es la mejor garantía para caminar juntos por las sendas de la fidelidad a la propia vocación», señalan.

También especifican las tres condiciones que se requieren para la verdadera escucha: reciprocidad, respeto y compasión. «Se hace necesaria siempre sincera comunicación, empatía hacia el otro y apertura de corazón para recibir la verdad que nos pueda comunicar. Solo así, los consagrados pueden encontrar los caminos de un genuino crecimiento y convertirse en testimonio interpelante en medio de la sociedad, que en ocasiones cierra sus oídos a la voz de Dios y al grito de los más débiles».

Caminar juntos en la comunión. En referencia a la tercera dimensión, explican que caminar juntos en la comunión, significa que «los consagrados están llamados a ser en la Iglesia y en el mundo <expertos en comunión>”. Una comunión que se ha de manifestar con Dios, con los que se comparte la vida y con toda la humanidad.

«La comunión eclesial, -resumen- que no supone uniformidad, es el sello de discernimiento y verificación del camino sinodal. Por eso, caminar juntos en unidad y armonía invita a los consagrados a fortalecer la comunión dentro de las mismas familias carismáticas; con otros institutos favoreciendo la intercongregacionalidad; y, sobre todo, en la Iglesia local, intensificando la implicación y la participación en la vida diocesana».

Caminar juntos en la misión. Por último, explican que «caminar juntos en la misión supone descubrir «la dulce y confortadora alegría de evangelizar» (EN, n. 80) y experimentar simultáneamente la alegría de creer y el gozo de comunicar el Evangelio«. En referencia a la vida consagrada, señalan, «caminar juntos en misión supone reforzar la corresponsabilidad y el compromiso en la misión de la Iglesia local aportando sus dones carismáticos sin perder nunca de vista la disponibilidad a la Iglesia universal».

Los consagrados, cada uno con sus dones y carismas, «contribuyen a enriquecer la misión de la Iglesia e incluso a posibilitar que la semilla del Evangelio pueda llegar capilarmente a ámbitos mucho más profundos».

«Las personas consagradas edifican el Cuerpo de Cristo y son testigos del reino en medio del mundo. De esta manera, soñando juntos, rezando juntos y participando juntos contribuyen decisivamente para que la Iglesia sinodal no sea un espejismo, sino un verdadero sueño que pueda hacerse realidad», concluyen los obispos su mensaje para esta Jornada.