San Joaquín y Santa Ana. Padres de la Virgen María, abuelos de Jesús.

San Joaquín y Santa Ana

Padres de la Virgen María, abuelos de Jesús.

Hoy la Iglesia celebra a los padres de la Virgen María, los abuelos de Jesús: los santos Joaquín y Ana. En su casa vino al mundo María, trayendo consigo el extraordinario misterio de la Inmaculada Concepción; en su casa creció acompañada por su amor y su fe; en su casa aprendió a escuchar al Señor y a seguir su voluntad. Los santos Joaquín y Ana forman parte de esa larga cadena que ha transmitido la fe y el amor de Dios, en el calor de la familia, hasta María que acogió en su seno al Hijo de Dios y lo dio al mundo, nos los ha dado a nosotros. ¡Qué precioso es el valor de la familia, como lugar privilegiado para transmitir la fe! Refiriéndonos al ambiente familiar tenemos que subrayar que San Joaquín y Santa Ana son los patronos de los abuelos.

Qué importantes son en la vida de la familia para comunicar ese patrimonio de humanidad y de fe que es esencial para toda sociedad. Y qué importante es el encuentro y el diálogo intergeneracional, sobre todo dentro de la familia. “Niños y ancianos construyen el futuro de los pueblos. Los niños porque llevarán adelante la historia, los ancianos porque transmiten la experiencia y la sabiduría de su vida” (n. 447). Esta relación, este diálogo entre las generaciones, es un tesoro que tenemos que preservar y alimentar.

La liturgia nos habla de San Joaquín y Santa Ana con estas palabras:

Oh bienaventurados esposos, que os esforzasteis en vivir siempre de una manera agradable a Dios y digna de la que tuvo en vosotros su origen. Con vuestra conducta os hicisteis merecedores de ofrecer al mundo la joya de la virginidad, quien, de un modo admirable y excepcional fue siempre Virgen en su mente, en su alma y en su cuerpo».

Festividad de Santiago Apóstol – Patrono de España

Festividad de Santiago Apóstol

Hoy lunes 25 de julio la Iglesia celebra la festividad de Apóstol Santiago el Mayor. En nuestro país, esta fiesta tiene una especial relevancia, ya que Santiago es poseedor del título de Patrón de España.

El Apóstol Santiago, Patrón de España

Desde el siglo IX, los reyes de la Reconquista reconocían a Santiago Apóstol como su patrón. Sin embargo, no fue hasta el siglo XVII cuando el Papa Urbano VIII declaró a Santiago Patrón de España. De este modo, Santiago el Mayor fue reconocido oficialmente como único patrón de España (que desde 1627 compartía con Santa Teresa de Jesús). Junto con esta decisión, la Iglesia dio su reconocimiento conjunto y oficial de que los restos del Apóstol estaban enterrados en Compostela, y estableció además que su festividad se celebrara cada 25 de julio. «Dios hizo a Santiago, Patrón de España, que no existía entonces, para que cuando llegue el día pudiera interceder por ella y volverla otra vez a la vida con su doctrina y con su espada», afirmó en una ocasión

La historia del Apóstol Santiago

En vida, Santiago era llamado Jacob. Era pescador junto con su padre Zebedeo y su hermano, el evangelista y también apóstol San Juan. En un momento dado, Jesús le eligió para formar parte de sus discípulos. Desde entonces, Santiago lo acompañó y estuvo presente en varios de los momentos más destacados del Evangelio, como la Transfiguración o la oración en el Huerto de los Olivos antes del comienzo de la Pasión de Nuestro Señor. Del mismo modo, presenció la aparición de Cristo después de Su Resurrección.

Después de Pentecostés, Santiago el Mayor -por aquel entonces llamado Jacob, ya que Santiago es la derivación – es enviado a predicar a Hispania, actuales territorios de España y Portugal, a la que llega desde Jerusalén de forma poco contrastada: algunos indican que lo hace atravesando las Columnas de Hércules, bordeando las costas portuguesas y llegando finalmente a Galicia; otros establecen el origen de su periplo en Tarragona y su posterior travesía a lo largo del valle del Ebro y la Cordillera Cantábrica para terminar llegando a lo que hoy es La Coruña, mientras que por último, una tercera versión dice que su llegada es en realidad a Cartagena, y que desde ahí partiría rumbo al norte.

Durante su viaje por España, se le apareció la Virgen María para reconfortarlo y animarle, ya que le estaba siendo difícil anunciar a Cristo entre los habitantes de Hispania. Esta es la primera aparición mariana de la historia y, de hecho, María aún vivía en Nazaret por aquel entonces, por lo que se trata de una gracia especial de Dios al apóstol. De esta aparición surge la devoción a la Virgen del Pilar, en Zaragoza.

Tras una larga travesía por la Península Ibérica, Santiago regresó a Jerusalén y, en el año 44, fue decapitado con una espada por orden del rey Herodes. No obstante, sus discípulos recogieron el cadáver y lo embarcaron con dirección a la Hispania Romana. Según la tradición, la nave desembarcó en la costa gallega, donde fue trasladado al lugar donde hoy se halla la catedral compostelana.

La leyenda de la que surge la peregrinación del Camino de Santiago cuenta que, tras el descubrimiento del sepulcro donde descansaban sus restos, alrededor del año 813, numerosos cristianos del norte de la península comenzaron a peregrinar a lo que hoy es Santiago de Compostela para mostrar su devoción. Esta costumbre luego se convirtió en tradición, expandiéndose el fenómeno del Camino de Santiago a toda Europa y en todo el mundo, por lo que la ciudad santa se convirtió en uno de los centros de peregrinación más importantes de la cristiandad.

En el año 1222 el Papa Calixto II decidió implantar el Año Santo Compostelano, celebrándose los años en que el 25 de julio cayera en domingo, lo que le da una frecuencia de celebrarse cada cuatro o cinco años, aproximadamente. En cada Xacobeo se otorgan indulgencias a todos aquellos peregrinos que en Santiago de Compostela cumplan los requisitos de visitar la catedral, recibir los sacramentos y rezar una oración.

DOMINGO DÍA DEL SEÑOR – 17º DEL TIEMPO ORDINARIO» BUSCAD Y HALLARÉIS»

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Domingo Día del Señor – 24 julio 2022 – 17º del Tiempo Ordinario

El evangelio de hoy une tres momentos diversos: La oración del Padre Nuestro, la parábola del amigo inoportuno y un breve discurso sobre la bondad de Dios. Los tres giran en torno de la confianza en el Padre e insisten, cada uno de una forma, en presentar a Dios como el principio de serenidad y firmeza de la vida del creyente.

Cuando Jesús dice «pedid y se os dará, buscad y encontraréis, llamad y se os abrirá», no está dando una explicación de libro, está abriendo su corazón y su alma y mostrándonosla: Así es él, confía totalmente en el Padre, lo conoce y sabe que no le fallará.

Primera lectura

Lectura del libro del Génesis (18,20-32):

EN aquellos días, el Señor dijo:
«El clamor contra Sodoma y Gomorra es fuerte y su pecado es grave: voy a bajar, a ver si realmente sus acciones responden a la queja llegada a mí; y si no, lo sabré».
Los hombres se volvieron de allí y se dirigieron a Sodoma, mientras Abrahán seguía en pie ante el Señor.
Abrahán se acercó y le dijo:……………….

Segunda lectura

Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Colosenses (2,12-14):

Hermanos:
Por el bautismo fuisteis sepultados con Cristo y habéis resucitado con él, por la fe en la fuerza de Dios que lo resucitó de los muertos……………

Evangelio

Lectura del santo evangelio según san Lucas (11,1-13):

Una vez que estaba Jesús orando en cierto lugar, cuando terminó, uno de sus discípulos le dijo:
«Señor, enséñanos a orar, como Juan enseñó a sus discípulos».
Él les dijo:
«Cuando oréis, decid: “Padre, santificado sea tu nombre, venga tu reino, danos cada día nuestro pan cotidiano, perdónanos nuestros pecados, porque también nosotros perdonamos a todo el que nos debe, y no nos dejes caer en tentación”»………………..