DOMINGO DE CÁRITAS – 21 AGOSTO 2022

Jesús nos llama a ser personas y comunidades que repartamos misericordia de las múltiples formas que ésta se puede ofrecer.

El Espíritu nos mueve, como comunidad, a acercarnos de forma preferente, a través de nuestra Cáritas parroquial, a los hogares que sufren exclusión, a los trabajadores víctimas de la precariedad laboral, a los mayores que padecen la soledad y a los jóvenes sin perspectivas. Desde el Evangelio de la justicia, soñamos y luchamos para que los “últimos sean los primeros”.

Sabemos que estamos en un momento de grave crisis de esperanza. Las dificultades
económicas dejan ver la debilidad de nuestro sistema. Frente a ello, como seguidores de Jesús, hemos de optar por una esperanza ilusionada.. Que esta celebración en la que hemos participado fortalezca nuestro compromiso creyente y nuestra opción por los empobrecidos de nuestro mundo.

Gracias por vuestra colaboración y generosidad, sin ellas no sería posible el acompañamiento que realizamos como Iglesia con los más necesitados.

Catecumenado de Adultos. Curso 2022-2023

CATECUMENADO DE ADULTOS

Siempre estás a tiempo de ser tierra fértil

¿Por qué el Catecumenado?

Porque vemos que cada vez hay menos personas que hayan completado la Iniciación Cristiana: 

    – Unos ya no se bautizan.

    – Otros se bautizan, pero no reciben la Comunión.

    – Muchos se han bautizado, han recibido la Comunión, pero no están confirmados.

Y porque no podemos cerrar los ojos,y mantener costumbres sin más, cuando:

    – La transmisión de la fe es un gran reto para la Iglesia en nuestra sociedad.  y la           familia no siempre es garantía de la transmisión de la fe.

¿Para quién es el Catecumenado?

Para las personas NO BAUTIZADAS mayores de 18 años: La duración es de 2 cursos. Cada curso comenzará en octubre y terminará en mayo.

Para las personas QUE NECESITAN COMPLETAR LA INICIACiÓN CRISTIANA y mayores de 18 años que, habiendo recibido el Bautismo y tal vez la primera confesión y Comunión, no han recibido el sacramento de la Confirmación:

La duración será de octubre a mayo del año siguiente.

¿Dónde es la celebración?

En la Catedral:  El rito de entrada y la recepción de los Sacramentos, presididos por el Sr.  Arzobispo.

En la Vicaría a concretar:  Todos los demás ritos se podrán realizar a nivel de vicaría o de arciprestazgo con la presencia del Sr. Arzobispo, o de quien él delegue.

¿Dónde se puede formar un grupo del Catecumenado?

En el arciprestazgo. De ser necesario, por demanda de catecúmenos, en cualquier unidad pastoral, parroquia o grupo, coordinados por el sacerdote responsable del arciprestazgo.

Se requiere un mínimo de cinco personas. De no ser así, se deberían unir a otra Unidad Pastoral o al grupo arciprestal.

¿Quién puede acompañar el proceso catecumenal?

    – El responsable nombrado a nivel arciprestal.

    – Cualquier sacerdote, diácono o catequista en quién delegue el responsable                 arciprestal.

Todos deben recibir la formación común que se ofrece desde la Diócesis.

¿Qué necesitan el sacerdote, el diácono y el catequista para poder acompañar el proceso?

– Asumir el plan catecumenal de la Diócesis. Asistir a las jornadas de formación que se impartirán a nivel diocesano.

¿Quiénes son los responsables del Catecumenado?

A nivel diocesano:

    – En la coordinación: D. Artemio Grande, diácono permanente.

    – En la formación y contenidos: Rvdo. D. Fernando Llenín Iglesias.

A nivel arciprestal:

    – El arcipreste. El sacerdote o diácono encargado del Catecumenado.

¿Quién puede inscribirse en el Catecumenado?

Quien sea mayor de 18 años o los cumpla en el año de la inscripción y no haya recibido ninguno o alguno de los sacramentos de Iniciación Cristiana.

Si me interesa, ¿qué puedo hacer?

Preguntar en tu parroquia y luego inscribirte.

¿Qué debe hacer el párroco?

Ponerse en contacto con el sacerdote responsable arciprestal del Catecumenado. o bien, ponerse en contacto con el responsable diocesano, D. ArtemioMóvil: 68643 53 94

Correo electrónico: catecumenadoasturias@gmail.com

Asunción de la Virgen María – 15 agosto 2022

Asunción de la Virgen María – 15 agosto 2022

Celebramos la fiesta de la Virgen, nuestra Madre, que va al cielo, en cuerpo y alma.

La bienaventurada Virgen María, Madre de nuestro Dios y Señor Jesucristo, que, acabado el curso de su vida en la tierra, fue elevada en cuerpo y alma a la gloria de los cielos.

En este día, recordamos que María es una obra maravillosa de Dios. Concebida sin pecado original, el cuerpo de María estuvo siempre libre de pecado. Era totalmente pura. Su alma nunca se corrompió. Su cuerpo nunca fue manchado por el pecado, fue siempre un templo santo e inmaculado.

Un poco de historia

El Papa Pío XII definió como dogma de fe la Asunción de María al Cielo en cuerpo y alma el 1 de noviembre de 1950.

La fiesta de la Asunción es “la fiesta de María”, la más solemne de las fiestas que la Iglesia celebra en su honor. Este día festejamos todos los misterios de su vida.

Es la celebración de su grandeza, de todos sus privilegios y virtudes, que también se celebran por separado en otras fechas.

María es una obra maravillosa de Dios: mujer sencilla y humilde, concebida sin pecado original y, por tanto, creatura purísima. Su alma nunca se corrompió. Su cuerpo nunca fue manchado por el pecado, fue siempre un templo santo e inmaculado de Dios.
En la Tierra todos queremos llegar a Dios y por este fin trabajamos todos los días, ya que ésa es nuestra esperanza. María ya lo ha alcanzado. Lo que ella ya posee nos anima a nosotros a alcanzarlo también.

María tuvo una enorme confianza en Dios, su corazón lo tenía lleno de Dios. Vivió con una inmensa paz porque vivía en Dios, porque cumplió a la perfección con la voluntad de Dios durante toda su vida. Y esto es lo que la llevó a gozar en la gloria de Dios. Desde su Asunción al Cielo, Ella es nuestra Madre del Cielo.

Lecturas del Asunción de la Virgen María

Primera lectura

Lectura del libro del Apocalipsis (11,19a;12,1.3-6a.10ab):

Se abrió en el cielo el santuario de Dios y en su santuario apareció el arca de su alianza. Después apareció una figura portentosa en el cielo: Una mujer vestida de sol, la luna por pedestal, coronada con doce estrellas. Apareció otra señal en el cielo: Un enorme dragón rojo, con siete cabezas y diez cuernos y siete diademas en las cabezas. Con la cola barrió del cielo un tercio de las estrellas, arrojándolas a la tierra. El dragón estaba enfrente de la mujer que iba a dar a luz, dispuesto a tragarse el niño en cuanto naciera. Dio a luz un varón, destinado a gobernar con vara de hierro a los pueblos. Arrebataron al niño y lo llevaron junto al trono de Dios. La mujer huyó al desierto, donde tiene un lugar reservado por Dios.
Se oyó una gran voz en el cielo: «Ahora se estableció la salud y el poderío, y el reinado de nuestro Dios, y la potestad de su Cristo.»  Palabra de Dios

Salmo

Sal 44,10bc.11-12ab.16

R/. De pie a tu derecha está la reina, enjoyada con oro de Ofir

Hijas de reyes salen a tu encuentro,
de pie a tu derecha está la reina,
enjoyada con oro de Ofir. R/.

Escucha, hija, mira: inclina el oído,
olvida tu pueblo y la casa paterna;
prendado está el rey de tu belleza:
póstrate ante él, que él es tu señor. R/.

Las traen entre alegría y algazara,
van entrando en el palacio real. R/.

Segunda lectura

Lectura de la primera carta del apóstol san Pablo a los Corintios (15,20-27a):

Cristo resucitó de entre los muertos: el primero de todos. Si por un hombre vino la muerte, por un hombre ha venido la resurrección. Si por Adán murieron todos, por Cristo todos volverán a la vida. Pero cada uno en su puesto: primero Cristo, como primicia; después, cuando él vuelva, todos los que son de Cristo; después los últimos, cuando Cristo devuelva a Dios Padre su reino, una vez aniquilado todo principado, poder y fuerza. Cristo tiene que reinar hasta que Dios haga de sus enemigos estrado de sus pies. El último enemigo aniquilado será la muerte. Porque Dios ha sometido todo bajo sus pies.  Palabra de Dios

Evangelio

Lectura del santo evangelio según san Lucas (1,39-56):

En aquellos días, Maria se puso en camino y fue aprisa a la montaña, a un pueblo de Judá; entró en casa de Zacarías y saludó a Isabel. En cuanto Isabel oyó el saludo de Maria, saltó la criatura en su vientre.
Se llenó Isabel del Espíritu Santo y dijo a voz en grito: «¡Bendita tú entre las mujeres, y bendito el fruto de tu vientre! ¿Quién soy yo para que me visite la madre de mi Señor? En cuanto tu saludo llegó a mis oídos, la criatura saltó de alegría en mi vientre. Dichosa tú, que has creído, porque lo que te ha dicho el Señor se cumplirá.»
María dijo: «Proclama mi alma la grandeza del Señor, se alegra mi espíritu en Dios, mi salvador; porque ha mirado la humillación de su esclava. Desde ahora me felicitarán todas las generaciones, porque el Poderoso ha hecho obras grandes por mí: su nombre es santo, y su misericordia llega a sus fieles de generación en generación. Él hace proezas con su brazo: dispersa a los soberbios de corazón, derriba del trono a los poderosos y enaltece a los humildes, a los hambrientos los colma de bienes y a los ricos los despide vacíos. Auxilia a Israel, su siervo, acordándose de la misericordia –como lo había prometido a nuestros padres– en favor de Abrahán y su descendencia por siempre.»
María se quedó con Isabel unos tres meses y después volvió a su casa.

Palabra del Señor