#YoMeQuedoEnCasa – Los más necesitados Nos necesitan. Únete, Colabora

Los más necesitados Nos necesitan. Únete, Colabora

Cáritas de la Unidad Pastoral Villalegre-La Luz continúa con su labor de atender a los más necesitados.

En la actual emergencia sanitaria, Cáritas Diocesana de Oviedo
sigue atendiendo las necesidades de las personas más vulnerables, en Asturias.

«»Porque la caridad no cierra»»

Nuestros teléfonos de atención son:

  • Gijón – 985.175.867
  • Avilés, Carreño, Castrillón, Corvera, Gozón e Illas – 985 .562.704
  • Oviedo – 985 205.300
  • Resto de Asturias – 985 208.023

Esta atención se prestará en horario de 10.00 a 14.00 horas

Situación actual de la crisis

España es uno de los países de la Unión Europea más castigados por la pandemia. Los casos de personas infectadas no paran de aumentar y se estima que cada cuatro días se duplica el número de casos positivos.

Las instituciones educativas de todos los niveles están cerradas desde el pasado 11 de marzo y la población confinada en sus hogares para evitar el contacto y la propagación de la infección.

El Gobierno declaró oficialmente el estado de alarma el sábado 14 de marzo lo que implica:

  • Severas restricciones a los movimientos diarios de todos los ciudadanos, excepto en casos de necesidad urgente: ir a trabajar, comprar alimentos o atención médica o asistencia a personas mayores u otras personas vulnerables.
  • Todos los viajes nacionales e internacionales están restringidos.

Ademas, el Gobierno anunció un paquete de medidas urgentes para enfrentar el impacto económico y social de la crisis.

Continuamos acompañando y ayudando a las personas vulnerables, para quienes la enfermedad supone un riesgo aún mayor por diferentes causas: viven solos, tienen otras patologías, no cuentan con condiciones de vida e higiene adecuadas,…

Las personas voluntarias que pertenecen a un grupo de riesgo han dejado temporalmente su actividad y se han suspendido reuniones, encuentros y formaciones para evitar aglomeraciones.

Coronavirus y pobreza

Cáritas alerta de los efectos sociales que esta emergencia sanitaria creada por el coronavirus puede producir en las familias en situación de pobreza y exclusión que, según datos de FOESSA es de 8,5 millones de personas, el 18,4% de la población española.

Avalados por nuestra experiencia de acompañamiento desde hace más de 70 años a las personas excluidas, urgimos al Gobierno a responder a esta emergencia sanitaria, económica y social con medidas orientadas a «no dejar a nadie atrás».

Cuenta de Cáritas Unidad Pastoral Villalegre-La Luz:

Liberbank: ES10 2048 0074 18 3404001512


Cuentas de Cáritas «EMERGENCIA COVID 19»

SANTANDER ES62 0049 1892 62 2313290223

CAIXABANK ES71 2100 2208 3402 0031 3871

BANKIA ES16 2038 1010 6460 0068 7202

SABADELL ES37 0081 0216 7700 0131 5935

Cuentas de Cáritas Diocesana de Oviedo:

 CAJA RURAL: ES74 3059 0001 1211 3207 2321

LA CAIXA:  ES02 2100 1600 1402 0006 5193

LIBERBANK:  ES90 2048 0000 2834 0000 7658

SABADELLHERRERO:  ES89 0081 5770 0300 0110 9213

Fuente: https://www.caritas.es/asturias/emergencias/caritas-ante-el-coronavirus/

 

DOMINGO DE RAMOS EN LA PASIÓN DEL SEÑOR

PINCHA EN LA IMAGEN Y ACCEDE A LAS LECTURAS

Domingo, 5 de abril de 2020 – DOMINGO DE RAMOS EN LA PASIÓN DEL SEÑOR

Aunque hayamos celebrado muchas Semanas Santas, esta nos invita a realizar con más atención la  memoria de Jesús de Nazaret para no desesperar frente a un mundo donde el sufrimiento, la muerte, en todas sus formas, sigue estando presente. Por más que nos cueste verlo, el Dios de la Vida triunfa sobre la muerte. Esa es nuestra fe.

Primera lectura

Lectura del libro de Isaías (50,4-7):

Mi Señor me ha dado una lengua de iniciado, para saber decir al abatido una palabra de aliento. Cada mañana me espabila el oído, para que escuche como los iniciados……

Segunda lectura

Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Filipenses (2,6-11):

Cristo, a pesar de su condición divina, no hizo alarde de su categoría de Dios; al contrario, se despojó de su rango y tomó la condición de esclavo, pasando por uno de tantos…….

Evangelio

Pasión de nuestro Señor Jesucristo según San Mateo (26,14–27,66):

C. En aquel tiempo, uno de los Doce, llamado Judas Iscariote, fue a los sumos sacerdotes y les propuso:
S. «¿Qué estáis dispuestos a darme, si os lo entrego?»
C. Ellos se ajustaron con él en treinta monedas. Y desde entonces andaba buscando ocasión propicia para entregarlo.
C. El primer día de los Ázimos se acercaron los discípulos a Jesús y le preguntaron:
S. -«¿Dónde quieres que te preparemos la cena de Pascua?»
C. Él contestó:
+ «Id a la ciudad, a casa de Fulano, y decidle: «El Maestro dice: Mi momento está cerca; deseo celebrar la Pascua en tu casa con mis discípulos.»»……

La Opinión de…. Tino Bada, Párroco de la U.P. Trasona, Los Campos, Cancienes y Solis

TITULO:   Y YO ESTABA ALLÍ, Y TÚ … Y TODA LA HUMANIDAD A LOS PIES DE                     SU CRUZ… Del Evangelio según un pobre cura rural… yo mismo…

AUTOR:    Constantino Bada Prendes de La Granda (Tino Bada) . 

                   Párroco de Trasona, Cancienes, Solís y Los Campos

Y YO ESTABA ALLÍ, Y TÚ … Y TODA LA HUMANIDAD A LOS PIES DE SU CRUZ…

Del Evangelio según un pobre cura rural… yo mismo…

Le habían azotado tan cruelmente que en su boca todo le sabía a sangre. Luego le pegaron aún más y se burlaron de ÉL y le escupieron aquellos malvados soldados que con él jugaban al cruel juego llamado «Basileos». Le pusieron un casco de espinas que le destrozó la piel de su cabeza, y le cubrieron con un manto andrajoso. No había dormido, tenía fiebre y tiritaba de frío. No había comido ni bebido nada y estaba muy débil. Se lo llevaron fuera de la ciudad, como a los malhechores que le acompañaban.

Ahora iban a matarle atravesando sus manos y sus pies con unos enormes clavos que le sujetarían a un madero. Lo sabía. Pero antes aún le hicieron llevar sobre sus hombros hasta el lugar de su ejecución aquel pesado travesaño. Era fuerte porque era un hombre sano acostumbrado al trabajo duro de TEKTON… piedra y madera, era un obrero artesano. Pero ahora ya no podía más y se caía. Su mirada se cruzó con la de un tal Simón de Cirene, el padre de Rufo y Alejandro. La vida de aquel cireneo cambió para siempre. A llegar al lugar le desnudaron totalmente, otra humillación para ÉL que era judío. Sin miramientos le clavaron los pies y las manos al madero. Su cuerpo era ahora puro dolor, un dolor tan intenso que le nublaba la vista pero no el sentido: «Padre perdónales… porque no saben lo que hacen». Pero sí, sí que lo sabían aquellos mal nacidos. Cuando le levantaron en la cruz pudo ver la ciudad Santa rodeada de murallas, aquella ciudad que tanto quería y que ahora le mataba… Aún tuvo tiempo de abrazar a Dimas con la mirada desde su madero y prometerle el paraíso… Luego miró a Juan y a su Madre … y la hizo Nuestra.

Y entonces ya no pudo más… dio un fuerte grito de dolor, de pena, de pura humanidad desgarrada y entregó su vida a QUIEN se la había dado…

Y a mí, hermanos, casi se me arrasan ahora los ojos en lágrimas mientras os escribo esto porque yo le conozco muy bien, porque yo soy de su familia, porque yo estaba allí… y tú y todos los cristianos que aquí estamos y le seguimos… y le queremos…

Ahora ya se acabó el dolor para ÉL, su cuerpo destrozado yace inerme sobre la fría piedra de un sepulcro…

Y LA MADRE ESTABA ALLÍ…

A aquella Madre le volvían a poner a su Niño en brazos,… ¡pero qué diferente esta escena de aquella de Belén! En el establo, bendito albergue improvisado, un tembloroso José de Nazaret le había puesto en sus brazos a aquel niño pequeñito y ensangrentado, recién nacido, al que ella fue limpiando y cubriendo con besos amorosos de madre. Ahora también se lo pone en brazos otro José, el de Arimatea, y ella también cubre al hijo de besos… porque sigue siendo su Niño … y ahora también está ensangrentado, ensangrentado, frío, destrozado y muerto… Y María se acuerda de aquellas primeras noches tan felices acunándolo, ¡acunando a Dios! mientras José los miraba a ambos arrobado.

Ahora abraza al Hijo muerto y le susurra al oído de nuevo aquellas nanas de antaño, las que calmaban al Niño mientras dormía en sus brazos.

¡Duerme mi Niño, duerme mi dulce Jesús… shhhh, ya pasó, ya pasó… ya nadie te hará más daño!

Y se le rompe el corazón con siete cuchillos clavados, porque ¡no hay dolor más grande que el de esta Madre Nuestra acunando al Hijo muerto en su materno regazo!