#QuedateEnCasa-Encendamos una vela por: Los enfermos en soledad y los difuntos que partieron solos

#QuedateEnCasa

  El Señor, hoy más que nunca: LUZ DE ESPERANZA

ENCENDAMOS UNA VELA POR:

LOS ENFERMOS que en esta epidemia están solos, desconsolados, tristes. Para que sientan la cercanía del Dios bueno y que el Señor les de fuerza para superar con su amor esta enfermedad.

ORACIÓN POR LOS ENFERMOS EN SOLEDAD

Ten compasión de ellos, Señor.
Desde ahora te lo pedimos.
Bendícelos a todos y haz que muchos vuelvan a encontrar la salud, que su fe crezca y se vayan abriendo a las maravillas de tu amor, para que también ellos sean testigos de tu poder y de tu compasión. Por ello Señor te damos las gracias por los enfermos que Tú estás sanando ahora, que Tú estás visitando con tu misericordia. Gracias, Jesús, por lo que Tú vas a hacer.

POR LOS QUE NOS DEJARON . Por los que no han podido superar esta epidemia y nos han dejado en la soledad sin el calor, las caricias y un último beso de sus familias. Que el señor en su infinita Misericordia los acoja y les conceda en su  presencia  plenitud de gozo

ORACIÓN POR LOS QUE PARTIERON A LA CASA DEL SEÑOR EN SOLEDAD

Oh Dios, que concedes el perdón y quieres la salvación de los hombres: te rogamos que, por la intercesión de la Santísima Virgen María y de todos los Santos, concedas la bien­aven­tu­ranza a nuestros hermanos  a quien llamaste de este mundo y que se encontraban en su soledad. No los  abandones en manos del enemigo, ni te olvides de ellos para siempre; sino recíbelos con tus santos Ángeles en el Cielo, su patria definitiva. Y porque creyó y esperó en ti, concédeles para siempre las alegrías del Cielo.

QUINTO VIERNES DE CUARESMA – «Salir para empezar de nuevo»

VIERNES 27 marzo de 2020–QUINTO VIERNES DE CUARESMA

«Salir para empezar de nuevo»

Al estar próximos a celebrar la Pasión, Muerte y Resurrección de Jesús, valdría la pena hacer memoria de lo que ha sido nuestra Cuaresma. Sentirnos también como la adúltera del Evangelio y experimentar que el Señor se acerca a nosotros, como lo ha hecho a lo largo de todo este tiempo; se agacha, se pone a nuestra altura; escucha nuestras quejas y sufrimientos y escribe en la arena, porque los pecados se escriben en arena para que se borren pronto. En definitiva es como si le preguntásemos al Señor: “Jesús, ¿Tú qué piensas sobre el pecado, sobre los errores de mi vida? Y Jesús lo único que dice es: “El que esté sin pecado, que tire la primera piedra”.

Tenemos que aprender a mirarnos en los ojos de la misericordia y con los ojos de misericordia de Dios. Allí donde nosotros vemos un pecado a castigar, Dios ve un pecado a socorrer. Los acontecimientos del pasado nunca se miden con la luz del presente. Aprendamos como los niños a confiar plenamente en nuestro Padre, vivamos el presente porque el amor se conjuga en el presente y seamos transparentes. La vida no se mide por los años vividos sino por la intensidad del amor.

Oración:

Señor: han pasado ya casi cinco semanas desde el Miércoles de Ceniza, y aunque he leído alguna vez aquella frase, no sé si, honestamente, me he preguntado ¿de qué voy?

He reconocido que constantemente soy tentado, que en el fondo me gusta más ser el primero y no el último, y que también me siento mejor con algo de poder en mis quehaceres.

He comprobado cómo, en ocasiones, le echo el candado a toda posibilidad de transfigurarme, de cambiar, de reconocerte.

También he descubierto que mi pecado, mi falta, mis constantes huídas, me encadenan e incluso, a veces, me siento cómodo con ello.

Me he dado cuenta de que entre tu ser Padre-Misericordioso y mi ser hijo, levanto muros rebeldes que me impiden el abrazo contigo y con los otros.

Por último, me ha dado cuenta de que constantemente etiqueto, señalo y acuso a los otros.

Ahora, Señor, en silencio, quiero presentarme ante tí con la vida entre las manos: Señor, quiero comenzar de nuevo.

CATEQUESIS «VIRTUAL» Creatividad, ilusión y compromiso.

INICIO DE LA CATEQUESIS VIRTUAL EN LA UNIDAD PASTORAL

Estamos viviendo un momento difícil, nunca antes vivido. Siguiendo las recomendaciones oficiales se nos ha pedido que quedemos en casa para intentar frenar el avance del coronavirus. Más que nunca, en estos tiempos turbulentos, los creyentes debemos ser testigos de responsabilidad y solidaridad, minimizando las oportunidades de ser causa de contagio para nuestros familiares y vecinos.

Es por ello que tras la interrupción de las actividades catequéticas presenciales en las parroquias, la creatividad, la ilusión y el compromiso de las catequistas, aprovechando los recursos de que disponemos se ha puesto en marcha la Catequesis virtual en nuestra Unidad Pastoral.

Los destinatarios son los niños que van a recibir la Primera Comunión en los tres cursos actuales  y que acompañados de sus padres y hermanos realicen actividades formativas que permitan una continuidad en la formación religiosa.

La actividad será con un seguimiento por parte de las catequistas de cada curso y constara de las tareas que corresponden a las fechas en que nos encontramos así también serán enviados vídeos de refuerzo.

Con esta nueva estructura, las familias pueden adaptar la formación a su ritmo, independientemente de sus obligaciones personales y laborales.

Esta nueva iniciativa que “surge para dar respuesta a nuevas necesidades pastorales y a seguir abriendo puertas hacia la formación religiosa.”