Domingo, 3 de marzo de 2019 – 8º del Domingo del Tiempo Ordinario
Deberíamos aprender a ser muy prudentes a la hora de denunciar o condenar las acciones de nuestros hermanos. ¡Tenemos el tejado de cristal! Pero además deberíamos tener el valor de mirar dentro de nuestro corazón sin miedo y tratar de remover sinceramente la viga que seguramente tenemos. Así estaremos más ligeros para seguir a Jesús y amar a nuestros hermanos y hermanas.
PRIMERA LECTURA
No elogies a nadie antes de oírlo hablar
Lectura del primer libro de Samuel.
… No elogies a nadie antes de oírlo hablar,
porque ahí es donde se prueba una persona.
SEGUNDA LECTURA:
Nos da la victoria por medio de Jesucristo
Lectura de la primera carta del apóstol san Pablo a los Corintios.
… ¡Gracias a Dios, que nos da la victoria por medio de nuestro Señor Jesucristo! …
EVANGELIO:
De lo que rebosa el corazón habla la boca
Lectura del santo Evangelio según san Lucas.
… El hombre bueno, de la bondad que atesora en su corazón saca el bien, y el que es malo, de la maldad saca el mal; porque de lo que rebosa el corazón habla la boca».




Siguiendo una larga tradición, las cenizas provienen de las ramas de olivo del Domingo de Ramos del año pasado. Representan la destrucción de los errores del año anterior; estas ramas son incineradas y bendecidas y, convertidas en ceniza, se imponen en la frente de los creyentes con las frases: “Recuerda que polvo eres y en polvo te has de convertir” o “Conviértete y cree en el Evangelio”, reiterando así que la vida en la Tierra es pasajera y que la definitiva se encuentra en el cielo.