21 febrero – Domingo de Cáritas

21 febrero 2021 – DOMINGO DE CÁRITAS

Hacia un corazón autentico……

El Señor no nos pide «cumplimientos», sino autenticidad. Y nos ama, nos perdona, confía en nosotros y nos espera. Como el Señor es generoso con nosotros, con nuestras pobrezas y con nuestras debilidades, seamos también nosotros generosos no solo en la colecta, si no también en nuestras acciones con los mas desfavorecidos con las personas y familias que llaman a nuestra puerta pidiéndonos ayuda. Preocupémonos por ellos, que brote nuestra fe en el Señor, Él nos demanda una actitud de escucha y de respuesta atenta, desprendida y solidaria

Un camino hacia el hermano

Nuestro camino cuaresmal es un tiempo para profundizar en nuestra fe, para reflexionar sobre nuestra vida y la vida de tantas personas que caminan con nosotros hacia la libertad, donada por Dios, aunque muchas personas no lo sepan ni lo sientan. Sabemos que es necesario parar de vez en cuando, descansar de nuestros afanes y ponernos a la escucha del Padre. Descansar en los brazos del Padre que nos ama es gozar de su Palabra y compartir el Evangelio de Jesús, que nos reúne un domingo más para darnos vida. Gracias por apoyar esta acción de Cáritas, vuestra generosidad tiene mas valor del que imagináis

CUARESMA 2021 – PREPARÉMONOS PARA LA FIESTA DE LA PASCUA, PARA VIVIR REALMENTE LA PRESENCIA DE JESÚS

                 Cuaresma 2021

Iniciamos un nuevo tiempo litúrgico que nos invita a la conversión, y a prepararnos para la fiesta de la Pascua. Es un tiempo idóneo para la reflexión, de penitencia, realizar un examen de conciencia, arrepentirnos de nuestras faltas y decidir firmemente cambiar, convertirnos, para vivir realmente en la presencia de Jesús.

No es un tiempo de tristeza, sino más bien de meditación y recogimiento. Es, el tiempo de conversión y penitencia del año litúrgico. Como consecuencia son unos días de preparación, purificación, reflexión y conversión espiritual.

La duración de cuarenta días simboliza la prueba de Jesús al permanecer justo 40 días en el desierto, antes de su misión pública. Hoy en día la práctica del “ayuno” consiste más que en la privación de comer carne en un espíritu penitencial, de conversión y de oración.

                            ¿CÓMO VIVIR LA CUARESMA?  .

 

 

ARREPENTIMIENTO Y CONFESIÓN:

Arrepentimiento

Arrepentimiento es sentir pesar por las faltas y pecados que hemos cometido contra Dios, contra otros o contra nosotros mismos. Es ponerse ante Dios o el prójimo por el mal hecho o el bien dejado de hacer. 

Confesión

La confesión del pecado para los católicos se hace por medio del sacerdote en el Sacramento de la Reconciliación.

En este sacramento, vamos con corazón arrepentido y le trasmitimos al sacerdote cómo hemos fallado a Dios y al prójimo. La confesión es escucha y ayuda a través del sacerdote y éste que es representante de Jesús, nos da la absolución de nuestros pecados y nos restaura la gracia que habíamos perdido.

CONVERSIÓN:

La conversión conlleva un cambio de comportamiento, pero va más allá de esto; se trata de un cambio en nuestra misma naturaleza. Es un cambio tan significativo que el Señor se refieren a él como un nuevo nacimiento, un cambio de corazón y un bautismo de fuego.

La conversión hay que entenderlo como un proceso, no un acontecimiento. Viene como resultado de nuestro convencimiento y esfuerzo por seguir al Señor. Dicho esfuerzo entraña ejercer la fe en Jesucristo, arrepentirnos del pecado, bautizarnos, recibir el don del Espíritu Santo y perseverar hasta el fin en la fe.

ORACIÓN

Dios es nuestro Padre Celestial, y desea saber de nosotros. Todos podemos acudir a Él por medio de la oración. Como hijos del Padre que somos, podemos pedirle ayuda y guía para nuestra vida.

Orar es hablar con Dios como lo haríamos con cualquier otra persona. No es necesario que nuestras palabras sean elocuentes ni que estén memorizadas. Es más importante que abramos el corazón y nos mostremos tal como somos. Creamos firmemente que Él está ahí y que nos escucha, porque así es. Y por ello creamos que Él nos ayudará, porque lo hará.

OBRAS DE CARIDAD 

Es una de las más nobles actitudes del ser humano, a través de las acciones de ayuda a los demás es seguro que terminamos sintiendo más placer en dar que en recibir.

La caridad, una virtud básica en todas partes, no solo para las personas religiosas, también en el ámbito de cualquier sociedad laica, y esta virtud también se puede aprender.

Pongámosla en practica en nuestra la propia casa, con los amigos y los vecinos, haciendo de la caridad algo cotidiano y hacerlo desde la infancia, hablando y dando ejemplo a los más pequeños de la necesidad de compartir, como algo positivo y grato, en lugar de imponerlo como una obligación.

Miércoles de Ceniza, “CONVIÉRTETE Y CREE EN EL EVANGELIO”. ¿Que es la Conversión?.

CONVIÉRTETE Y CREE EN EL EVANGELIO”, FRASE CON LA QUE SE INICIA LA CUARESMA EL MIÉRCOLES DE CENIZA

Este próximo Miércoles de Ceniza iniciamos la Cuaresma. Se nos dirá al imponer la ceniza con la frase que da título a esta entrada y que nos habla de conversión.

CONVIÉRTETE Y CREE EN EL EVANGELIO”

Conviértete” significa que debemos cambiar la mentalidad, la manera ordinaria que tenemos de ver la vida. “Cree en el Evangelio” apunta a la dirección que debemos tomar para ese cambio de mentalidad. Convirtámonos y Creamos en Jesús que murió por nosotros.

La conversión cuaresmal es:

  • Recordar que el Señor nos hizo para sí y que todos los anhelos, expectativas, búsquedas de nuestra vida, sólo descansarán, sólo se planificarán, cuando volvamos a Él.
  • La llamada insistente a que asumamos, reconozcamos y purifiquemos nuestras debilidades.
  • Ponernos en el camino, con la ternura, la humildad y la sinceridad del hijo pródigo, de rectificar los pequeños o grandes errores y defectos de nuestra vida.
  • Entrar en uno mismo y tamizar la propia existencia a la luz del Señor, de su Palabra y de su Iglesia y descubrir todo lo que hay en nosotros de ambición, de presunción innecesaria, de limitación y egoísmo…
  • Cambiar nuestra mentalidad, llena de frases mundanas, lejanas al evangelio, y transformarlas por una visión cristiana y sobrenatural de la vida.
  • Modificar nuestros deseos de materialismo, paganismo, consumismo, secularismo e insolidaridad y emprender el verdadero camino de los hijos de Dios, ligeros de equipaje.
  • Renunciar a nuestro viejo egoísmo, que nos cierra las puertas a Dios y al prójimo.
  • Mirar a Jesucristo y contemplar su cuerpo desnudo, sus manos rotas, sus pies atados, su corazón traspasado y sentir la necesidad de responder con amor al amor que no es correspondido.
  • Y por todo ello, la conversión, siempre obra de la misericordia y de la gracia de Dios y del esfuerzo del hombre, será encuentro gozoso, sanador y transformador con Jesucristo.